A PRINCIPAL

"¡Qué a gusto
sería . . . !"
¡Qué a gusto sería
sombra de tu
cuerpo!
¡Todas las horas del día
de cerca
te iría
siguiendo!
Y mientras la
noche
reinara en
silencio,
toda la noche mi sombra
estaría
pegada a tu
cuerpo.
Y cuando la
muerte
llegara a
vencerlo,
sólo una sombra por
siempre serían
mi sombra y tu
cuerpo.
Augusto Ferran
Madrigal
Ojos claros,
serenos,
si de un dulce mirar sois
alabados,
¿por que, si me mirais, miráis
airados?
Si cuanto mas
piadosos mas bellos pareceis a
aquel que os mira,
no me mireis con
ira, porque no parezcais menos
hermosos.
¡Ay, tormentos
rabiosos!
Ojos claros,
serenos, ya que asi me miráis,
miradme al menos.
Gutierre de
Cetina